Démosle gracias a Dios por nuestros sacerdotes, nuestros líderes parroquiales, y todos los que nos acompañan en la gracia a llevar a cabo el trabajo de Jesús por medio de los ministerios diocesanos y Caridades Católicas del Sudeste de Texas. Regocijemos en nuestros corazones con alegría y agreguemos a nuestras oraciones, pensamientos positivos en todo momento, recordando cómo nos han ayudado a compartir la buena nueva de Jesús. Confiamos que Él quien inició esta labor tan bueno en ellos, la llevará a feliz término para el día en que Cristo Jesús se manifieste.